El aumento del precio del carbón, la escasez del petróleo, las emisiones de gas invernadero y la concienciación con el cambio climático han hecho que cada vez más, tanto las empresas como los gobiernos, se planteen soluciones para tratar estos problemas.

Empresas como BP Solar, TRUenergy, New Solar Ventures o gobiernos como el de Israel o el de España ha apostado firmemente por la energía solar.

Después de unos comienzos con un lento crecimiento, desde hace unos años, se ha producido un gran boom de este tipo de energía. En España, sin ir más lejos, se prevé que en 2030 se lleguen a los 37.000 MW instalados (hoy en día estamos en 5.000 MW). Este aumento conseguirá almacenar mucha más energía, una mayor conexión con otros países y que esta energía sea perfectamente competitiva en el mercado energético.

Triunfando en costes

Esta energía es una energía limpia y eficiente que es capaz de proveer de electricidad, agua caliente y calefacción, tanto a una vivienda individual como a una comunidad. Una de sus principales ventajas es el bajo mantenimiento que requiere. Con un mantenimiento adecuado su vida útil ronda los 35 años.

Su fuente de energía es el Sol, una fuente inagotable, al contrario que los combustibles fósiles. Si bien al principio se necesitaban grandes cantidades de luz solar hoy en día se han disminuido significativamente debido a la mejora de los sistemas fotovoltaicos. En casi cualquier lugar del mundo podemos instalar los paneles solares adecuados.

El precio también es otro de sus atractivos, si bien ahora tenemos en España un precio de 51€/MWh poco a poco el precio irá bajando sucesivamente, muy al contrario del precio actual de la luz, el cual no deja de subir, consiguiendo en 2021 el segundo máximo histórico y el cual según se cree no será el último.

Cabe destacar que el año pasado, 81 países construyeron por lo menos 1 MWh de energía solar. Y esta representó casi la mitad de toda la nueva capacidad de generación de energía construida mundialmente.

Los particulares que ya han dado el salto

Por otro lado en nuestro país, cada vez más, no solo empresas sino individuos particulares están apostando por esta fuente de energía mediante la instalación de un generador fotovoltaico. Según varios expertos, para una factura mensual eléctrica de por ejemplo, 60 euros mensuales se podría ahorrar unos 400 euros anuales. Esto hace que en 25 años serían unos 10000 euros de ahorro.

A estas cifras hay que añadir si nuestro coche es eléctrico el precio que nos ahorraremos en gasolina. En cuanto a la normativa cabe destacar que el precio de compra está totalmente regulado.

En un mundo en el que el cambio climático cada vez es más obvio, en el que los combustibles fósiles escasean y nuestro consumo energético sube de manera exponencial, la energía solar se ha impuesto como la gran salvadora del momento.