Puede parecer sorprendente pero la tercera parte del combustible que se utiliza en el mundo para climatización y para agua caliente sanitaria es la madera; incluso en ciertos lugares de África supone dos tercios, es decir, más de la mitad del suministro energético del país.

Con una cantidad de usuarios tan elevada conviene preguntarse si es un combustible neutro o si, por el contrario, sus emisiones son demasiado elevadas para el hogar del presente y del futuro.

En el caso de España, la biomasa que más se usa es la leña. La cantidad ronda los 1,22 millones de toneladas en los últimos años.

Entonces, ¿qué impacto está teniendo la quema de madera como combustible en nuestro alrededor?

Impacto en nuestra salud y en nuestro planeta

No es un combustible neutro: genera emisiones. Así, las estufas y las chimeneas emiten monóxido de carbono, toxinas y partículas muy finas que son altamente contaminantes. Y lo hacen no solo en el aire del vecindario sino en el de la de la propia estancia en la que se encuentren, con lo que pueden resultar nocivas en altas cantidades.

Esto conlleva un importante incremento de enfermedades respiratorias, problemas cardiacos y riesgo de cáncer. Además, esas partículas que se emiten absorben la luz solar y calientan la atmósfera. Agravan, por tanto, el efecto invernadero y son agentes que aceleran el degradamiento de los ecosistemas polares al depositarse en las placas de hielo, lo que acelera su proceso de deshielo.

La utilización de madera como combustible puede llegar a aumentar en un 6% las emisiones de carbono en la atmósfera, mientras que el uso de energías limpias como la eólica o la solar lo reducen en un 6%.

Durante la década de los 50 del siglo XIX la quema de madera llegó a unos niveles tan altos que en gran parte de Europa causó una severa deforestación. Se consiguió pararla gracias al carbón que, no obstante, traería otros problemas asociados. Aun así, los bosques en España solo ocupan menos del 36% del territorio, una superficie de unos 26 millones de hectáreas. Disminuyendo la quema de leña y astillas se conseguiría una mayor preservación.

Soluciones a nuestro alcance

Debido a estas consecuencias, tan alejadas de la idea que muchas personas tienen sobre la madera como un combustible neutro y renovable, se está apostando por distintas soluciones.

Así, la Unión Europea ha desarrollado una normativa de emisiones que se prevé se endurezca para el año 2022; por ello, es obligado buscar opciones renovables, neutras y que permitan un ahorro económico considerable.

En ese sentido, Sunthalpy no solo representa una opción de cero emisiones y cero gasto energético, sino que también contribuye a reducir la contaminación tóxica (partículas, NOx, SOx, PAH,…) en las ciudades y en los propios edificios.

Permitir una buena eficiencia energética, siendo respetuosos con el medio ambiente, sostenibles, con 0 emisiones de CO2 y creando un ambiente saludable, es, afortunadamente, posible.

¡Ah! Y es mucho más confortable y económico ?